Prannation: Barlovento Edition

Barlovento, Barlovento, tierra ardiente del hierro.
Barlovento, Barlovento, tierra ardiente del hierro.
Barlovento, Barlovento, tierra ardiente del hierro.

Daniel Pardo’s reporting on the “Zonas de Paz” in Barlovento for the Beeb is really amazing – even if you think you know this story, you’ll learn as you read.

A taste,

“En Venezuela el que está en la cárcel es porque es idiota”.

Cuando arrestaron a uno de ellos hace unos meses, cuentan, sobornaron al juez y al abogado público con carros y otros bienes.

Estamos en un pequeño patio del barrio por el que pasan niños en bicicleta y madres con sus bebés. Suena reguetón a todo volumen. Se fuma marihuana en papel kraft.

De repente uno le dice a la señora que pasa: “Disculpe lo malo, doña”.

Todos participan a la vez en la conversación. No se quedan quietos más de 5 minutos. En la misma moto, unos van y otros vuelven.

Then we get this amazing snippet:

Se les denominaron “zonas de paz”, a pesar de que no hay decreto o campaña que así las denomine.

“Las zonas de paz no existen. Es una expresión que ha comentado la oposición para sabotear el trabajo de pacificación”, le dijo Rangel Ávalos al portal Contrapunto.

Pero en algunas localidades donde hubo negociaciones los vecinos comentan haber visto vallas que declaraban el territorio como “zona de paz”. Pero las quitaron.

Según PoliMiranda, el número de homicidios en el estado aumentó en 2014 respecto a 2013, una tendencia que Guzmán atribuye a las negociaciones.

It’s a long, rich, detailed report, some of it amazingly ballsy, and it’s hard to do it justice with just a couple of quotes, so go read it. Still, I can’t resist this bit, towards the end of the piece.

Algunos analistas dicen que estas zonas funcionan como gobiernos paralelos, aunque informales, en un estilo de extensión de lo que se vive en las cárceles, donde la figura de autoridad es el Pran.

Ese podría ser el caso de Eduardo, el mayor y de más experiencia entre los presentes.

“Nosotros ya no jodemos (robamos) a la gente de la zona; nos enfocamos en los ricos de Caracas”, dice.

Entre más cerca esté uno del Pran, más lejos del peligro.

Jeez, Prannation much?

It’s sobering stuff, and Pardo gets big props for some incredible, hairraising reportorial bravado.

Nonetheless – and I wish I didn’t have to bring this up, but I feel I sort of do – his desk research is not in the same league as his street reporting. Daniel, pana, if you read this: stop citing OVV murder stats. Just stop. 

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