¿Por qué los venezolanos deberíamos estar hablando de elecciones?

Según la Constitución, deberíamos estar preparándonos ahora mismo para elegir presidente en un mes. La ausencia de Maduro ya sobrepasa los 90 días

Como señalamos en este otro artículo, la Sala Constitucional señaló en una sentencia del mismo 3 de enero que Delcy Rodríguez debía asumir y ejercer en condición de “encargada” todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidente. Esa decisión calificó la ausencia de Maduro como “forzada”. No señaló si esa ausencia es temporal o definitiva. Para la Sala Constitucional hay una ausencia forzada de Maduro que debe ser suplida por Delcy Rodríguez.

Sin embargo, bajo la Constitución no existe la figura de la “ausencia forzada”. La ausencia del presidente de la República o es temporal o es absoluta, y para ambas opciones la Constitución de 1999 señala unas reglas claras que aplican a cada supuesto.

Bajo esas reglas, ya se sabe que la presidenta encargada no asumió que se había producido una falta absoluta el 3 de enero. Supongamos que asumió la ausencia temporal. Pues bien, conforme a la regulación constitucional en esta materia, el 3 de abril se cumplieron los 90 días correspondientes a la “ausencia temporal”. Ese día, la Asamblea Nacional debió prorrogar por 90 días más la ausencia temporal. Bajo la Constitución de 1999, a partir de ese día corre un lapso de 30 días dentro del cual deben celebrarse elecciones.

Tales son las reglas constitucionales de la Constitución vigente de Venezuela.

Como ya se comienza a hacer evidente, no habrá las inversiones extranjeras y locales que Venezuela necesita sin pasar antes por un proceso de elección que lleve a la elección de un nuevo presidente. El actual esquema es lo suficientemente endeble como para desincentivar inversiones a largo plazo en Venezuela.

A Venezuela no hay que enseñarle a vivir en democracia. A Venezuela hay que dejarla vivir en democracia.

Como explicamos en este otro artículo, una vía concreta en la que podemos explorar los pasos concretos para una elección presidencial, es comenzar la tarea convocando unas nuevas primarias para elegir nuestro candidato presidencial. Será más difícil prorrogar la conversación sobre la elección presidencial si la oposición pone como punto principal de la conversación nacional la elección de su candidato presidencial en unas nuevas primarias.

A juzgar por el 28 de julio y los acontecimientos políticos previos y posteriores a ese día, luce claro quién sería la candidata ganadora de esas elecciones primarias. Pero dejemos que el pueblo se exprese de nuevo, y que la ratifique si esa es su decisión.

En 1958 los venezolanos fuimos a una elección presidencial universal y secreta y elegimos a un presidente. En 1968 elegimos a un presidente del partido de oposición. Durante 40 años vivimos bajo un sistema democrático que fue ejemplo para el mundo. Cuando España eligió a su presidente, Venezuela tenía 20 años eligiendo presidentes.

Los venezolanos queremos sepultar el largo paréntesis de autoritarismo que tuvimos desde 1999. La democracia no es nueva para nosotros. Venezuela fue un ejemplo de convivencia democrática para bastantes países en América y Europa.

A Venezuela no hay que enseñarle a vivir en democracia. A Venezuela hay que dejarla vivir en democracia.

A más de tres meses del 3 de enero, ya los venezolanos deberíamos estar hablando de elecciones presidenciales.